Este artículo es parte de la guía SEO técnico y auditoría.
Screaming Frog SEO Spider es un rastreador: recorre tu sitio como lo haría Google y te devuelve una tabla con cada URL que encontró y lo que vio en ella. La versión gratuita rastrea hasta 500 URLs; la licencia anual (279 dólares al revisar la página de precios en octubre de 2026) quita ese límite y habilita las funciones avanzadas. La herramienta es buena. El problema es que entrega miles de filas y ninguna prioridad, y ahí es donde la mayoría de las auditorías se pierden.
Esta guía es el orden en que yo reviso un rastreo. No es la lista de todo lo que Screaming Frog puede hacer: es lo que sirve para encontrar los problemas que mueven posiciones.
Antes de rastrear: tres decisiones
1. Rastrea como Googlebot para smartphone. En Configuration → User-Agent elige Googlebot (Smartphone). Google indexa la versión móvil del sitio, así que conviene ver lo mismo que ve él. Algunos servidores devuelven contenido distinto según el agente, y es mejor descubrirlo ahora.
2. Decide si necesitas renderizar JavaScript. Si el sitio es una tienda o una aplicación hecha con React, Vue, Angular o Next.js sin renderizado en servidor, el HTML que llega al navegador puede estar casi vacío y el contenido real aparece después, con JavaScript. En ese caso activa Configuration → Spider → Rendering → JavaScript. El rastreo tarda más, pero es el único modo de saber qué ve Google de verdad. Si el sitio es WordPress clásico o HTML servido desde el servidor, no hace falta.
3. Conecta Search Console y Analytics. En Configuration → API Access puedes enlazar Google Search Console y Google Analytics 4. Con eso cada URL del rastreo trae sus clics, impresiones y sesiones. Sin ese dato, una página con un título duplicado y otra con el mismo problema pesan igual; con él, sabes cuál arreglar primero porque sabes cuál recibe tráfico.
Un detalle más: respeta el robots.txt (viene activado por defecto). Si lo desactivas para "ver todo", vas a rastrear páginas que Google no rastrea y vas a perder tiempo en problemas que no existen para él.
Primero: qué encontró y qué no debería estar
Terminado el rastreo, lo primero no es mirar títulos. Es mirar el inventario. La pregunta es: ¿la cantidad de URLs que encontró se parece a la cantidad de páginas que el sitio debería tener?
Si tu tienda tiene 800 productos y 60 categorías y Screaming Frog encontró 40.000 URLs, tienes un problema de arquitectura antes que de contenido: filtros, ordenamientos, paginaciones o parámetros que generan páginas infinitas. Si tiene 800 productos y encontró 300, hay secciones que no están enlazadas y Google tampoco las va a encontrar.
Dónde mirar:
- Pestaña Internal, filtrada por HTML. Es la lista de páginas reales. Exporta esta tabla: es la base de todo lo demás.
- Pestaña Response Codes. Separa 200 (bien), 3xx (redirecciones), 4xx (errores) y 5xx (errores de servidor). Cada enlace interno que apunta a un 404 o a una redirección es un enlace que hay que corregir en origen.
- Pestaña URL. Parámetros, mayúsculas, guiones bajos, URLs demasiado largas. No todo es grave, pero los parámetros que generan duplicados sí lo son.
Segundo: indexabilidad y canonicals
Una URL puede responder 200 y aun así no ser indexable: por una etiqueta noindex, por un canonical que apunta a otra página o por estar bloqueada en robots.txt. Screaming Frog resume eso en la columna Indexability y en la pestaña Directives.
Lo que busco aquí:
- Páginas importantes marcadas como no indexables. Pasa más de lo que parece: un
noindexque quedó de la etapa de desarrollo, un plugin que lo puso por defecto en las categorías, una plantilla que lo hereda. - Canonicals que apuntan a URLs que no responden 200. Un canonical hacia una redirección o hacia un 404 es una señal contradictoria; Google termina ignorándola.
- Canonicals en cadena o en bucle. La página A dice que la canónica es B y B dice que es A.
- Páginas canónicas distintas con el mismo contenido. Si dos URLs tienen el mismo título, la misma descripción y casi las mismas palabras, y cada una se declara canónica de sí misma, están compitiendo entre ellas.
La pestaña Canonicals tiene filtros para cada uno de estos casos. Revísalos en ese orden.
Tercero: títulos, descripciones y encabezados
Aquí está la tentación de empezar, porque las pestañas Page Titles, Meta Description y H1 son las más fáciles de leer. Mi recomendación es llegar a ellas después de la indexabilidad, porque no tiene sentido arreglar el título de una página que Google no va a indexar.
Lo que importa de verdad en estas pestañas:
- Títulos duplicados. Suelen revelar páginas duplicadas, no títulos mal escritos. Antes de reescribir, pregúntate si esas páginas deberían existir por separado.
- Títulos que no describen la página. "Inicio", "Productos", el nombre de la empresa solo. Google los reescribe, y lo que escribe él rara vez es lo que te conviene.
- Páginas sin H1 o con varios. Un H1 por página, que diga de qué trata. No es una regla del algoritmo; es una señal de orden que a Google le hace más fácil entender la página.
- Largo de los títulos. Más de 60 caracteres se corta en los resultados. No es un error, pero el usuario no ve el final.
Prioriza con los datos de Search Console que conectaste: una página con 2.000 impresiones y un CTR del 1 % con un título genérico es una oportunidad concreta. Una página sin impresiones con el mismo problema puede esperar.
Cuarto: enlaces internos y profundidad
Esta es la parte que menos gente revisa y la que más resultados me ha dado. Un sitio es un grafo: Google llega a cada página siguiendo enlaces, y el valor que una página recibe depende de cuántas páginas la enlazan y desde dónde.
Dos vistas de Screaming Frog para esto:
- Crawl Depth (en la pestaña Internal o en el panel lateral Site Structure). Es la cantidad de clics desde la portada hasta cada URL. Si tus páginas de categoría más importantes están a 4 o 5 clics, están enterradas. Lo que vende debería estar a 1 o 2.
- Inlinks (columna Unique Inlinks). Cuántas páginas distintas enlazan a cada URL. Las páginas con un solo enlace interno, o con cero y descubiertas solo por el sitemap, son las que Google menos valora y menos rastrea.
Con esas dos columnas ordenadas puedes encontrar en minutos páginas que importan para el negocio y que el sitio trata como si no importaran. Corregir el enlazado interno no requiere crear contenido nuevo ni comprar nada, y en un sitio con contenido y autoridad puede ser la intervención de más impacto. En un cliente de retail, una mejora de arquitectura y enlazado interno subió un 34 % los clics orgánicos en tres meses (el caso está aquí).
Revisa también los anchor text (el texto de los enlaces). Si todos los enlaces a tu página de servicio dicen "ver más" o "clic aquí", le estás quitando a Google la información más útil que un enlace puede dar.
Quinto: imágenes, rendimiento y datos estructurados
- Images. Imágenes de más de 100 KB y sin atributo
alt. Las primeras pesan en los Core Web Vitals; las segundas restan accesibilidad y contexto. Si los Core Web Vitals son un tema para tu sitio, hay más en esta guía. - Structured Data. Si activas la validación en Configuration → Spider → Extraction, Screaming Frog detecta y valida los datos estructurados de cada página. Sirve para encontrar páginas donde el schema falta o está roto, sobre todo en tiendas (productos sin precio o sin disponibilidad declarada).
- PageSpeed Insights. Se puede conectar por API y traer las métricas de cada URL. Úsalo con criterio: las métricas de laboratorio que entrega no son las de campo que Google usa para los Core Web Vitals, pero sirven para detectar plantillas lentas.
De la tabla a la lista de trabajo
Un rastreo no es una auditoría. La auditoría es lo que haces con él: convertir miles de filas en una lista corta, con cada ítem clasificado por severidad y esfuerzo, y con un responsable. Mi criterio de orden:
- Lo que impide indexar (noindex por error, bloqueos en robots.txt, canonicals rotos, 5xx). Se corrige primero y se ve en semanas.
- Lo que desperdicia el rastreo (duplicados por parámetros, cadenas de redirecciones, miles de URLs de filtros). Afecta a sitios grandes; en uno chico, pesa menos.
- Lo que mejora la comprensión (arquitectura, enlazado interno, encabezados, títulos). Es donde está el crecimiento sostenido.
- Lo cosmético (descripciones largas, títulos de 63 caracteres, imágenes sin alt en páginas sin tráfico). Se arregla cuando todo lo anterior esté hecho.
La diferencia entre una auditoría útil y un PDF de 80 páginas es ese orden. Cualquier herramienta encuentra los errores; el criterio para decidir cuáles importan es lo que no se automatiza. Es la razón por la que construí Cerebro para mis propias auditorías: rastrea igual que Screaming Frog, pero cruza el resultado con el análisis semántico del sitio y de la competencia y con los datos de Search Console, y aun así cada informe lo reviso yo antes de entregarlo. Si quieres ver cómo se ve una auditoría completa, está descrito en la guía de auditoría SEO técnica.
Preguntas frecuentes
¿Screaming Frog sirve para sitios grandes?
Sí, con licencia y con memoria suficiente. Para rastreos de cientos de miles de URLs conviene activar el modo de almacenamiento en base de datos (Configuration → System → Storage Mode) y limitar el rastreo por secciones. Un sitio enorme se audita por partes.
¿Cada cuánto conviene rastrear?
Un rastreo completo antes de cualquier cambio grande (migración, rediseño, cambio de CMS) y otro después. En un sitio estable, uno al mes alcanza para detectar errores nuevos. La función de comparación de rastreos muestra qué cambió entre uno y otro.
¿Reemplaza a Google Search Console?
No. Screaming Frog te dice cómo está el sitio; Search Console te dice qué hizo Google con él (qué indexó, qué no y por qué, qué búsquedas traen clics). Se usan juntos: el rastreo encuentra la causa, Search Console confirma el efecto.